lunes, 14 de octubre de 2013

Triatló Mosso de Ferro de Banyoles y fin de temporada.

Este pasado sábado 12 de octubre participé, tal como estaba previsto, en la última competición de esta temporada, la tercera edición del Triatló Mosso de Ferro de Banyoles en distancia olímpica.

Aunque parecía que en un principio la temperatura no iba a acompañar demasiado y el día aparecía algo húmedo y frío, el sol hizo acto de presencia desde el principio y a las 9:30 horas se dio la salida en el llac de Banyoles. A diferencia de las otras competiciones que he realizado esta temporada, no estaba demasiado animado y me costó bastante activarme. Supongo que al final la temporada ha sido bastante larga y el cansancio acumulado me ha pasado factura.
 

Natación bastante rápida y limpia en un circuito casi recto, excepto por una curva marcada por una boya a unos 500 metros del final.
 
 
 
Transición bastante rápida y, una vez encima de la bicicleta, me dí cuenta de que las piernas no las tenía tan frescas como en otras ocasiones. Igualmente, en compañía de otro participante y haciéndonos relevos, fuimos dando caza a todo lo que se nos ponía por delante y hacia mitad del recorrido formábamos parte del tercer grupo de 10 ó 12 ciclistas que entró en la zona de boxes. Debo reconocer que hubo momentos en los que estuve a punto de descolgarme, sobre todo en las subidas, ya que el ritmo al que rodamos fue muy alto.

 
Después de una transición algo más lenta de lo que me habría gustado, inicié la carrera a pié. Como es habitual en mí, a los 2 ó 3 kilómetros me habían avanzado unos 6 ó 7 corredores y esperaba que habrían más. Pero conseguí mantener el ritmo de los dos últimos y así fuimos recorriendo el circuito a dos vueltas.

 
Recordé y noté que en este circuito me siento más cómodo y más “agil” en la segunda mitad del recorrido, por donde se ubica la llegada a meta. Por lo que decidí apretar en lo posible el ritmo en esa zona en la última vuelta. Y salió bastante bien, porque conseguí adelantar a un par de corredores que me habían adelantado en los primeros kilómetros.

 
Al final, pese a la sensación de haber ido bastante rápido acabé con un tiempo de 2 horas 12 minutos y 10 segundos y no conseguí rebajar el tiempo del año pasado en que empleé 2 horas 12 minutos y 4 segundos con el mismo circuito. Aún así, mejoré la posición final acabando el 26 de un total de 168 corredores, bastante mejor a la de la edición anterior que finalicé en el puesto 37 del total de 139 participantes.

En cuanto a la prueba en sí, muy buena organización, pocos participantes, cerca de casa, inscripción económica, entorno perfecto y, si encima te vienen a ver los amigos, ya no se puede pedir nada más. ¡Ah!, y con algún que otro visitante de nivel...

 
Y con esta prueba se ha acabado la temporada 2012-2013. Ahora ha llegado el momento de descansar un poco y analizar los resultados antes de empezar a pensar en la siguiente que va a traer más de una novedad en forma de objetivo.
 

sábado, 5 de octubre de 2013

Acabando la temporada en Banyoles.

Ya tan solo tengo un objetivo en el horizonte y es mi participación en el próximo III Triatló Olímpic MDF 2013 que se celebrará en Banyoles el 12 de octubre. También es casualidad que esta temporada la finalice en la misma población en que la empecé corriendo su Mitja Marató en el mes de marzo...

Al igual que en Berga, pero con solo un año de diferencia en esta ocasión, el año pasado hice esta prueba y tengo curiosidad por comprobar si continuo en progresión y mejoro los tiempos, ya que parece ser que los recorridos y distancias son las mismas.

Y con esta competición daré por finalizada la temporada 2012-2013 y será el momento de encarar la siguiente y revisar el calendario, que se presenta con algún que otro cambio importante que se irá concretando en los próximos días.

De todas formas, en una primera valoración de este año centrado en la media distancia, considero que los resultados han sido muy positivos y que el rendimiento ha sido mejor de lo esperado, sobre todo en el tramo final.

En una ocasión, en respuesta a una pregunta en una entrevista sobre la posibilidad de empezar a competir en triatlón en la distancia Ironman, leí una frase a Clemente Alonso en la que destacaba la importancia de dominar una distancia antes de dar el salto a otra superior.

Creo que este año he conseguido, en mi nivel evidentemente, cierto control en la media distancia, sobre todo en las dos últimas pruebas, Getxo y Berga. Más que nada porqué aparte de que el rendimiento ha ido en aumento y los resultados han acompañado, también porqué los días posteriores han sido cada vez menos dolorosos y la recuperación mucho más rápida.

Estoy más que satisfecho con la programación y planificación que realicé para este año, pero antes de entrar a valorar los resultados individuales y de forma global me esperaré a ver como se desarrolla la prueba de Banyoles para confirmar si realmente el rendimiento va en alza.

martes, 17 de septiembre de 2013

Crónica del Sailfish Half Triatló Berga.

Este pasado domingo 15 de septiembre participé en el Sailfish Half Triatlo de Berga, que supuso mi última participación en este tipo de competiciones de media distancia esta temporada.

Tal como informé en la entrada anterior, ya corrí esta prueba hace dos años, en la primera edición que se celebró en el 2011 y, pese a algún que otro cambio en el recorrido de bici y carrera, se trataba de una excelente ocasión para comparar resultados y sacar conclusiones, lo cual, en vez de hacerme sentir presionado como debería haber sido lo habitual en otras ocasiones, me mantuvo muy motivado todo el fin de semana. Pero vamos por partes…

El equipo de asistencia (Marta i Aleix) y yo aparecimos por Berga el día anterior a la prueba, el sábado. Formalizamos la inscripción, recogimos el material y nos dirigimos al hotel que se encontraba a unos 10 km. de Berga, en Sant Corneli dels Cercs. Se trata de un pequeño pueblo situado alrededor de unas antiguas minas, aunque ahora están cerradas y acogen un museo. Un lugar muy relajante, apartado de todo y con unas habitaciones de una calidad insuperable.


Después de instalarnos y dar una vuelta por los alrededores nos dirigimos de nuevo a Berga, pasando antes por la presa de la Baells, donde se encontraba el control para las bicicletas y la T1, y desde donde se iba a dar la salida de la natación al día siguiente. Una vez validada la cabra, aproveché para dejarla en mi box y comprobar que todo parecía estar bien.


De nuevo en Berga aprovechamos para visitar la Expo, donde habían algunos stands, y por la Fira de l’Esport donde se realizaban algunas actividades dirigidas sobre todo a los más pequeños como carreras, tiro con arco, alpinismo, etc… Para acabar, una vez ya tuve localizada la zona donde se realizaría la T-2, hicimos un poco de turismo y volvimos al hotel a relajarnos.



El día de la prueba me levanté pronto para desayunar y la zona apareció completamente mojada. Parece ser que estuvo toda la noche lloviendo con intensidad hasta el punto que peligró la realización del segmento de ciclismo, aunque al final se desarrolló todo sobre lo previsto. Me dirigí de nuevo a Berga para dejar el material de la carrera a pié en la T-2. Los que decidieron dejarlo el día anterior se llevaron la desagradable sorpresa de encontrarselo todo totalmente empapado...

Vuelta al hotel a recoger a la familia, dejar la habitación y dirigirnos al Pantà de la Baells. Una vez allí, el ambiente de competición ya estaba en el aire y, después de prepararlo todo, enfundarme el neopreno y despedirme del equipo de apoyo, se dio la salida de la prueba desde el agua.


Natación bastante tranquila, en cuanto a golpes se refiere, que se realizó a una sola vuelta (mismo circuito que en la primera edición pero en sentido contrario) e intentando mantener el ritmo más alto posible y concienciado en la técnica y en el batido de piernas.

Finalizado este segmento, una larguísima T1 hasta la bicicleta y, una vez encima, preparado para pedalear. Pero en el primer bache ví como perdía uno de los bidones, precisamente el de los geles que llevaba en el manillar. Media vuelta para recogerlo y comprobar que se había vaciado por completo.

A partir de que aquí, reconozco que se me alteraron un poco los planes y se me crearon ciertas dudas, pero no se podía hacer nada y contaba con los avituallamientos de la organización para intentar compensar, por lo que seguí adelante.

Bicicleta a un circuito de dos vueltas muy rápido y con bastantes desniveles, aunque permitía rodar la mayor parte del tiempo acoplado. Asfalto algo húmedo, aunque gracias al sol y al fuerte viento en algunos puntos contribuyeron a que se fuera secando. Y en medio un puerto de unos 12 km. que rompía el ritmo pero que permitía subir con cierta “alegría”.


Como casi siempre en mí, buena bici perdiendo algunas posiciones en la subida y recuperando terreno en el llano y en las bajadas. Llegada a la T-2 en una subida en la que te podías dejar parte del alma y empezar a correr las 3 vueltas a un circuito con muchos desniveles.


Salí algo conservador intentando regular para no quedarme sin energías y bebiendo y tomando algún gel en cada avituallamiento para evitar los calambres, que solo estuvieron presentes los primeros 5 o 10 minutos iniciales. Finalicé la primera vuelta comprobando que el recorrido era algo más rápido que el de 2 años atrás y un poco menos duro, por lo que empecé a apretar algo más.


En la última mitad de la tercera vuelta me encontré corriendo a un ritmo mucho más alto del que me esperaba. Últimos metros con Aleix y con la mirada fija en el cronometro situado en la meta y que marcaba un tiempo de 4 horas 54 minutos y 32 segundos, unos 22 minutos menos de las 5 horas 16 minutos y 16 segundos empleados en la edición del 2011.



Posición final 105 de los 485 participantes que finalizaron y posición 24 de los 131 triatletas de mi categoría. Contentísimo con el resultado, con mi rendimiento y, sobre todo, de comprobar que las buenas y malas horas de entrenamiento han dado resultado.


viernes, 13 de septiembre de 2013

Penúltima parada: Berga.

Ya hemos llegado casi al final del verano y mientras escribo esta entrada estoy solo a dos días de participar en mi último triatlón de media distancia esta temporada que se celebrará en Berga pasado mañana domingo.

Más o menos he realizado todos los entrenamientos previstos y, excepto un pequeño susto en forma de molestias en mi gemelo derecho esta semana, parece que todo está en orden y a punto para la salida.

Participé en este triatlón en la primera edición celebrada hace dos años, en el año 2011, y fue mi primera participación en una competición de esta distancia, por lo que le tengo un especial cariño.

Lo recuerdo como una prueba con una natación sin demasiadas sorpresas ni agobios más en forma de trámite para mí que otra cosa, la sensación de haber completado una bicicleta bastante más rápida de lo previsto según el perfil anunciado y una carrera a pié agónica, dolorosa y extenuante con constantes cambios de ritmo a causa de los continuos desniveles.

A mi favor, parece ser que el año pasado cambiaron el circuito a pié por otro algo menos exigente, aunque continua habiendo cierto desnivel con el que seguro que me va a tocar sufrir.

Y respecto a la bici, la otra vez utilicé la de ruta con unos acoples de larga y para esta vez me he decidido a realizarla con la aero, pese al desnivel. Además, han informado que han cortado las carreteras al tráfico, por lo que nos vamos a encontrar el asfalto únicamente para nosotros. ¡Excelente noticia!.

Por último, pese a los cambios que puedan haber y si todo sale bien, por fin tendré una prueba con la que comparar mi rendimientos entre diferentes ediciones. La referencia y marca a batir que conseguí con mi primera participación en el 2011 fue de 5 horas 16 minutos y 2 segundos y en una posición final de 157 sobre 358 participantes. Este año han aumentado la lista hasta los 609 actuales, algo por debajo de los 800 que admitían, por lo que supongo que la prueba habrá perdido un poco de la "exclusividad" de la primera.

Y poco más... La semana que viene ya habré salido de dudas sobre como me habrá ido y ya estaré preparando la siguiente competición.

lunes, 26 de agosto de 2013

Detalles de verano.

Continuo entrenando con el objetivo puesto en Berga como última competición de Media Distancia en la que participaré esta temporada que ya va llegando a su final. Posiblemente, si todo sale según lo previsto, después compita en el Triatló Mosso de Ferro de distancia olímpica que se celebra en Banyoles y que tan buenas sensaciones me dejó el año pasado.

Por lo demás, solo comentar que voy siguiendo con cierta normalidad la planificación prevista excepto por la semana que estuve de vacaciones en Suiza y que me obligó a ir improvisando un poco sobre la marcha.

Por ese motivo y en previsión de cierta inactividad o, como mínimo, "relajación física vacacional", los 4 ó 5 días antes de partir realicé unas sesiones de entrenamiento muy exigentes que me dejaron algo "tocado" y con sensación de cansancio. Los 7 días siguientes simplemente intenté mantener parte del volumen en las tres disciplinas pero con poca intensidad. Y creo que, dentro de todo, ha ido bastante bien.

He tenido la suerte de poder nadar en un lago, pedalear por un entorno desconocido y precioso, y correr por parajes y senderos que no podré olvidar. Lo que hizo que esas sesiones fueran mucho más amenas de lo habitual y el tiempo empleado pasara con más comodidad de lo que acostumbra.

También, anteriormente a este viaje y como ya va siendo habitual estos últimos años, el 15 de agosto participé en la Travessia de Roses con un nuevo circuito entre boyas al estilo de "triatlón" y que supuso, una vez más, de la oportunidad de compartir una buena jornada con amigos y compañeros de este deporte. Al final quedé en 82a. posición con un tiempo de unos 26 minutos.

Actualmente ya me encuentro realizando con total normalidad las sesiones de entrenamiento previstas y esta semana empezaré a utilizar la "cabra" para las sesiones de ciclismo. Prácticamente tengo decidido competir con esa bici. Así mismo, intentaré correr en terreno con desniveles para simular al máximo las condiciones del circuito de carrera de Berga, aunque parece que este año el circuito es algo menos exigente que en ediciones anteriores.





lunes, 22 de julio de 2013

Preparando Berga.

Y la próxima cita y, muy posiblemente, última participación en una prueba de media distancia esta temporada será en el próximo Half Triatló Berga que se celebrará el 15/09/2013.

El dilema lo tenía en competir en esta prueba o en el Half Extreme-man que se celebra una semana antes, el 08/09/2013, en Narbonne. Pese a que mis preferencias se inclinaban hacia la prueba francesa, por motivos personales he optado por la competición del Berguedà.
 
Continua siendo una de las competiciones principales previstas desde el inicio de la temporada, por lo que continuo con la planificación prevista. Por ello, el pasado lunes 8 de julio dio inicio el tercer Macrociclo de la temporada con periodización ATR.

Hasta el día de la prueba dispongo de 10 semanas de preparación, y las he repartido en 3 iniciales de Acumulación, 4 siguientes de Transformación y 3 de Realización. El principal problema lo tengo entre el tercer y cuarto microciclo en que seguramente nos iremos de vacaciones y será complicado cumplir con las sesiones previstas…

Como siempre, en el período o mesociclo de Acumulación intentaré acumular volumen progresivamente sin exceder demasiado la intensidad, en el mesociclo de Transformación preveo mantener la duración de las sesiones pero introduciendo progresivamente ritmos anaeróbicos y en el de Realización disminuiré paulatinamente la carga de trabajo y tomaran protagonismo las sesiones parciales a ritmo previsto de competición.

Por lo demás, intentaré simular al máximo algunas de las sesiones de entreno con las condiciones del recorrido de la competición, que tiene para la bicicleta dos vueltas a un circuito con un puerto de montaña "notable" y un recorrido de carrera a pié muy rompepiernas  con continuas subidas y bajadas.
 
 

miércoles, 10 de julio de 2013

Extreme-man Getxo.

Este pasado domingo 7 de julio participé en el Triatlón Half Extreme-man de Getxo. El sábado anterior, bastante temprano, nos pusimos en marcha con Marta y Aleix y emprendimos el viaje de cerca de 7 horas hasta el País Vasco pasando por Francia.


Llegamos al hotel alrededor de las 16:00 horas y, después de dejar las cosas en la habitación, nos reencontramos con otro compañero del Club y su familia y conocimos a sus amigos, con quienes íbamos a pasar la mayor parte del fin de semana. A continuación fuimos hasta boxes para recoger dorsales, chip y demás y hacer el checkin de la bicicleta.
 

Aprovechamos la gratísima compañía para dar una vuelta por la zona y disfrutar del increíble entorno donde se iba a disputar la prueba. Cena ligera y a dormir, o al menos intentarlo, ya que los nervios empezaban a hacer de las suyas.

A las 05:00 horas sonaba el despertador y, después de un buen desayuno, nos dirigimos a la zona de salida para acabar de preparar el material en los boxes y tomar la salida.

Empieza la competición y nos lanzamos al agua. Algunos golpes al principio pero cojo un buen ritmo e intento concentrarme en realizar el mejor gesto técnico posible. Hacia la última boya, a unos 700-800 metros de la playa, noto algo de cansancio y ganas de finalizar este segmento.

Una vez en posición vertical, veo a Aleix y a Marta y me comentan que voy bien. Transición bastante rápida en boxes y a coger la bicicleta. No debo ir muy mal porqué veo bastantes bicis aún colgadas.
 
 
Nada más salir, una buena cuesta que iba a ser indicativa de lo que nos iba a esperar en los 80 km. Un precioso circuito “rompepiernas” con poquísimo llano para ir acoplado y con incontables bandas reductoras en cada localidad por donde pasaba la prueba. A diferencia de otras ocasiones, esta vez no era yo el que por regla general iba adelantando participantes, sino al revés. Creo que es el segmento ciclista de un triatlón más duro en el que he tomado parte hasta la fecha.
 

Aún así, tras 3 horas de pedalear, dejé la bicicleta en boxes y me preparé para empezar la carrera a pié. Circuito a dos vueltas prácticamente llano por el paseo de la zona marítima de la localidad y con bastante calor. Mi principal preocupación hasta el momento había sido la aparición de calambres en las piernas debido a la exigencia de la bicicleta, y la verdad es que, excepto algún momento puntual, fue mucho mejor de lo que me pensaba y pude mantener un ritmo que, aunque decreciente, me permitió acabar este segmento en mi habitual hora y cuarenta y cinco minutos.
 
 

Al final, un tiempo invertido de 5 horas y 25 minutos y posición final 81 del total de 316 participantes que iniciaron la prueba. Y como trofeo, un buen txuletón en inmejorable compañía y en un entorno increíble.