Parecía que estos últimos días iban a ser tranquilos, rutinarios casi me hubiera atrevido a decir. Pero se han producido algunos hechos que me han obligado a variar algunas cosas.
En primer lugar la creación del club de triatlón y mi afiliación a él ya se ha producido y, en el momento de escribir estas líneas, únicamente me falta entregar la documentación para que ya sea del todo oficial.
Segundo, y relacionado con el club, este pasado domingo nos reunimos unos cuantos de sus integrantes y el entrenador y hicimos una ruta muy facilita de BTT por la zona donde vivo que sirvió para conocernos entre nosotros y a fomentar el sentimiento de cohesión. Veremos como se va desarrollando todo pero tiene muy buena pinta.
Tercero, y tambien relacionado, conocimos al entrenador que, más que dirigir, nos va a asesorar diría yo, y tuve una muy buena impresión. Se presentó, explicó su función, su método de trabajo y comentó una cosa respecto al momento de la temporada en la que estamos que me sorprendió.
Y es que vino a decir que un triatleta que quiera marcar diferencias y intentar estar lo más arriba posible debe aprovechar este momento del año para meter agua, mucha agua.
Los motivos que expuso, a parte de las consabidas menos horas de sol, frío de la época, etc., es poder salir del agua lo antes posible para enganchar una buena rueda.
Por lo que, teniendo en cuenta que los sábados ya los tengo más o menos destinados a echar horas encima de la bici y que la carrera contínua es el segmento con el que más lesiones he tenido hasta ahora, creo que voy a aumentar los días destinados a la natación a la semana y voy a esperar a ver que resultados se producen.
"el verdadero viaje está en el amor que sentimos por el viaje, no necesariamente en llegar a un lugar determinado"
miércoles, 3 de noviembre de 2010
martes, 26 de octubre de 2010
Semana tipo variable.
He estado practicamente toda la temporada anterior entrenando en la misma secuencia semanal. Excepto momentos puntuales, los lunes y los miércoles los dedicaba a hacer carrera contínua, los martes y jueves a nadar, los sábados a pedalear y los viernes los alternaba entre nadar algunos y la bicicleta otros.
Esto era así, principalmente, por tres causas: mi horario de trabajo fijo de mañanas, las clases de natación de los jueves y la planificación que me hacía el entrenador que me llevaba entonces.
Pero hace unas seis semanas más o menos pasé a trabajar alternando semana de mañanas con semana de tardes, además de alguna con horario partido. Esto ha supuesto que, en el momento de planificar a grandes rasgos la temporada, tuviera que tener en cuenta estas variaciones y esta semana se ha puesto en práctica.
Total que el lunes fuí a nadar y hoy martes he entrenado carrera contínua. Mañana miércoles volveré a entrenar natación y el jueves BTT. Viernes y sábado realizaré carrera contínua y el domingo tengo programada otra sesión de BTT con miembros de mi club.
Por cierto, la semana que viene empiezo la preparación con vistas a participar en marzo en la Marató. Ya veremos que saldrá de todo esto pero debo reconocer que la perspectiva ilusiona, y mucho.
Esto era así, principalmente, por tres causas: mi horario de trabajo fijo de mañanas, las clases de natación de los jueves y la planificación que me hacía el entrenador que me llevaba entonces.
Pero hace unas seis semanas más o menos pasé a trabajar alternando semana de mañanas con semana de tardes, además de alguna con horario partido. Esto ha supuesto que, en el momento de planificar a grandes rasgos la temporada, tuviera que tener en cuenta estas variaciones y esta semana se ha puesto en práctica.
Total que el lunes fuí a nadar y hoy martes he entrenado carrera contínua. Mañana miércoles volveré a entrenar natación y el jueves BTT. Viernes y sábado realizaré carrera contínua y el domingo tengo programada otra sesión de BTT con miembros de mi club.
Por cierto, la semana que viene empiezo la preparación con vistas a participar en marzo en la Marató. Ya veremos que saldrá de todo esto pero debo reconocer que la perspectiva ilusiona, y mucho.
jueves, 14 de octubre de 2010
Primera semana.
Después de unos quince días de transición bastante tranquilos con visitas al fisio para poner a tono el tobillo, alguna excursión muy suave por la montaña con la familia, incluido el peque, y piscina y bicicleta muy ligera, esta semana he empezado la preparación de esta nueva temporada.
Intento adaptar el entrenamiento semanal al turno de trabajo previsto y a la familia todo lo que puedo pero a veces debo modificarlo un poco.
En principio contemplo nadar unos dos días a la semana que, al menos este primer trimestre, coincidiran la mayoría de veces con las clases contratadas y con alguna sesión en grupo.
La bicicleta la tocaré otros dos días a la semana siendo los sábados los días de tirada larga en grupo o en solitario.
Y otros dos días para la carrera contínua, incidendo más en ella a partir de noviembre con el objetivo puesto en el Marató del mes de marzo.
Además, intentaré dedicar unos 2 ó 3 días a la semana a ejercicios de movilidad articular, ejercicios de carrera, ejercicios propioceptivos para los tobillos, algo de pesas y un día para una sesión de estiramientos.
Referente a la creación del club al que hacía alusión en el tema anterior, la reunión confirmó este punto y, en breve, debería recibir un correo con los diferentes datos de afiliación y horarios de entrenamiento.
Todo esto es, a grandes rasgos, el enfoque de esta temporada que acaba de empezar y las novedades que presenta. A ver como va todo...
Intento adaptar el entrenamiento semanal al turno de trabajo previsto y a la familia todo lo que puedo pero a veces debo modificarlo un poco.
En principio contemplo nadar unos dos días a la semana que, al menos este primer trimestre, coincidiran la mayoría de veces con las clases contratadas y con alguna sesión en grupo.
La bicicleta la tocaré otros dos días a la semana siendo los sábados los días de tirada larga en grupo o en solitario.
Y otros dos días para la carrera contínua, incidendo más en ella a partir de noviembre con el objetivo puesto en el Marató del mes de marzo.
Además, intentaré dedicar unos 2 ó 3 días a la semana a ejercicios de movilidad articular, ejercicios de carrera, ejercicios propioceptivos para los tobillos, algo de pesas y un día para una sesión de estiramientos.
Referente a la creación del club al que hacía alusión en el tema anterior, la reunión confirmó este punto y, en breve, debería recibir un correo con los diferentes datos de afiliación y horarios de entrenamiento.
Todo esto es, a grandes rasgos, el enfoque de esta temporada que acaba de empezar y las novedades que presenta. A ver como va todo...
lunes, 4 de octubre de 2010
Y vuelta a empezar.
Una temporada que acaba, con bastante más pena que gloria, y otra que empieza con ilusiones renovadas.
Me enfrento a un nuevo período en el que han cambiado algunas cosas respecto al anterior.
A nivel laboral, voy a tener que alternar semanas de trabajo en turno de mañana con otras en turno de tarde. Incluso en algunas me tocará trabajar en horario partido, con la dificultad añadida que supone encontrar horas de luz en los cortos días de invierno.
A nivel deportivo, he dejado el entrenador a distancia que me planificaba los entrenamientos y he decidido hacerme cargo yo mismo de estos. Creo que con toda la información que he ido recogiendo a lo largo de este tiempo más la experiencia asimilada pueden ser suficientes para hacer las cosas de forma "digna".
Por el momento tengo una planificación general de toda la temporada que se avecina con tres objetivos principales: un maratón en marzo, una marcha cicloturista en mayo y un triatlón olímpico por decidir en primavera-verano.
A todas estas "novedades" hay que añadir que próximamente asistiré a una reunión sobre la futura creación de un club de triatlón en la población donde nací y la posibilidad de federarse en él. También empieza un nuevo curso de natación en la piscina donde entreno actualmente, así como la posibilidad de entrenar el nado algún día a la semana con otros triatletas que he ido conociendo.
En fin, como decía al inicio, una nueva temporada con nuevas ilusiones y con nuevos objetivos pero, sobre todo, con ganas de hacer las cosas muy bien.
Me enfrento a un nuevo período en el que han cambiado algunas cosas respecto al anterior.
A nivel laboral, voy a tener que alternar semanas de trabajo en turno de mañana con otras en turno de tarde. Incluso en algunas me tocará trabajar en horario partido, con la dificultad añadida que supone encontrar horas de luz en los cortos días de invierno.
A nivel deportivo, he dejado el entrenador a distancia que me planificaba los entrenamientos y he decidido hacerme cargo yo mismo de estos. Creo que con toda la información que he ido recogiendo a lo largo de este tiempo más la experiencia asimilada pueden ser suficientes para hacer las cosas de forma "digna".
Por el momento tengo una planificación general de toda la temporada que se avecina con tres objetivos principales: un maratón en marzo, una marcha cicloturista en mayo y un triatlón olímpico por decidir en primavera-verano.
A todas estas "novedades" hay que añadir que próximamente asistiré a una reunión sobre la futura creación de un club de triatlón en la población donde nací y la posibilidad de federarse en él. También empieza un nuevo curso de natación en la piscina donde entreno actualmente, así como la posibilidad de entrenar el nado algún día a la semana con otros triatletas que he ido conociendo.
En fin, como decía al inicio, una nueva temporada con nuevas ilusiones y con nuevos objetivos pero, sobre todo, con ganas de hacer las cosas muy bien.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Final de temporada.
He dado por finalizada la temporada 2009-2010 con un balance bastante desolador por una parte, pero de la que he aprendido algunas cosas.
A nivel de competiciones la participación es pobre, muy pobre, más teniendo en cuenta que este año tenía que comerme el mundo, o casi... Én diciembre una San Silvestre de 7 km. con bastante desnivel, en julio una media maratón por la montaña y en agosto una travesía en el mar de 1500 metros.
En cuanto a lesiones, la cosa se anima con varios esguinces de tobillo y dos tendinitis que han marcado mi calendario como no pensaba que podía suceder.
Pero como todo enseña, de esta temporada me quedo con lo aprendido de constancia, paciencia, resignación, cambio de planes y, sobre todo, de la fragilidad del cuerpo.
En cuanto a los entrenamientos, esta semana en curso la dedico a bajar la cantidad y la intensidad para empezar en las dos siguientes un pequeño período de transición.
La planificación de la próxima temporada va a variar respecto a la actual con aumentos en distancias y tiempos de entreno y con dos o tres objetivos en el calendario: la Marató de Barcelona i el Terra de Remences, y un triatlón olímpico que todavía no he decidido.
A nivel de competiciones la participación es pobre, muy pobre, más teniendo en cuenta que este año tenía que comerme el mundo, o casi... Én diciembre una San Silvestre de 7 km. con bastante desnivel, en julio una media maratón por la montaña y en agosto una travesía en el mar de 1500 metros.
En cuanto a lesiones, la cosa se anima con varios esguinces de tobillo y dos tendinitis que han marcado mi calendario como no pensaba que podía suceder.
Pero como todo enseña, de esta temporada me quedo con lo aprendido de constancia, paciencia, resignación, cambio de planes y, sobre todo, de la fragilidad del cuerpo.
En cuanto a los entrenamientos, esta semana en curso la dedico a bajar la cantidad y la intensidad para empezar en las dos siguientes un pequeño período de transición.
La planificación de la próxima temporada va a variar respecto a la actual con aumentos en distancias y tiempos de entreno y con dos o tres objetivos en el calendario: la Marató de Barcelona i el Terra de Remences, y un triatlón olímpico que todavía no he decidido.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Otra más...
Definitivamente 2010 no ha sido mi año. Este sábado iba a participar en el Triatló Olímpic de Tossa de Mar y ya no va a poder ser.
Creo que llevaba una buena preparación y era factible acabarlo en una posición "digna". Incluso estas últimas semanas había estado insistiendo en la preparación de puertos de montaña en bicicleta, por el ascenso al puerto de 2a. categoría de la prueba, y había tenido buenas sensaciones.
Pero ayer, realizando un poco de carrera contínua, me volví a torcer el tobillo derecho por tercera vez este año.
Y con una mezcla de abatimiento, tristeza, rabia y resignación, mientras estaba estirado en el sofá de casa poniéndome hielo, iba haciendo recuento de las lesiones que me han acompañado este año y que, al final, han condicionado al máximo mi participación en triatloes y en otro tipo de competiciones.
En febrero una tendinitis en la rodilla, de la que todavía tengo alguna secuela, y el primer esguince de tobillo me dejaron en el dique seco cerca de dos meses en los que únicamente pude incidir en la natación. Este aumento de los entrenamientos de nado provocaron que con el tiempo tuviera molestias en un hombro que derivaron tambien en una tendinitis, aunque no me alejó de las piscinas.
En julio, participando en una travesía de montaña, sufrí el segundo esguince de tobillo que, si bien no alteró demasiado mi preparación, sí supuso un jarro de agua fría a mis aspiraciones de llegar al mes de agosto a tope y condicionó mi participación en otras pruebas.
Y ahora, que parecía que por fin iba a poder debutar este año en un triatlón y de la distancia olímpica, se ha ido todo al traste en menos de un segundo.
En fin, creo que ahora debo aumentar la dosis de resignación y tranquilidad y asumir que esta temporada está llegando al final, por lo que quizás es hora de empezar a pensar en la planificación de la siguiente. Y, sobre todo, pensar en recuperar el tobillo y incorporar ejercicios y pautas al entrenamiento para evitar volver a pasar por lo de este año.
Creo que llevaba una buena preparación y era factible acabarlo en una posición "digna". Incluso estas últimas semanas había estado insistiendo en la preparación de puertos de montaña en bicicleta, por el ascenso al puerto de 2a. categoría de la prueba, y había tenido buenas sensaciones.
Pero ayer, realizando un poco de carrera contínua, me volví a torcer el tobillo derecho por tercera vez este año.
Y con una mezcla de abatimiento, tristeza, rabia y resignación, mientras estaba estirado en el sofá de casa poniéndome hielo, iba haciendo recuento de las lesiones que me han acompañado este año y que, al final, han condicionado al máximo mi participación en triatloes y en otro tipo de competiciones.
En febrero una tendinitis en la rodilla, de la que todavía tengo alguna secuela, y el primer esguince de tobillo me dejaron en el dique seco cerca de dos meses en los que únicamente pude incidir en la natación. Este aumento de los entrenamientos de nado provocaron que con el tiempo tuviera molestias en un hombro que derivaron tambien en una tendinitis, aunque no me alejó de las piscinas.
En julio, participando en una travesía de montaña, sufrí el segundo esguince de tobillo que, si bien no alteró demasiado mi preparación, sí supuso un jarro de agua fría a mis aspiraciones de llegar al mes de agosto a tope y condicionó mi participación en otras pruebas.
Y ahora, que parecía que por fin iba a poder debutar este año en un triatlón y de la distancia olímpica, se ha ido todo al traste en menos de un segundo.
En fin, creo que ahora debo aumentar la dosis de resignación y tranquilidad y asumir que esta temporada está llegando al final, por lo que quizás es hora de empezar a pensar en la planificación de la siguiente. Y, sobre todo, pensar en recuperar el tobillo y incorporar ejercicios y pautas al entrenamiento para evitar volver a pasar por lo de este año.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Vacaciones y crucero.
Estoy de vacaciones desde hace un par de semanas y acabamos de llegar de un crucero por el Mediterraneo, más concretamente por Francia, Italia y Túnez.
Hacía tiempo que planeábamos hacerlo, pero no habíamos tenido la oportunidad hasta ahora. Además, nos lo recomendaron mucho por Aleix, y la verdad es que se lo ha pasado muy bien.
Ha sido una semana de mucho relax, aunque no total, ya que el barco disponía de gimnasio en el que pude entrenar un poco la carrera continua en la cinta y algo de bicicleta en la estática. La natación sí que la tuve que abandonar ya que el tamaño de las piscinas era demasiado poco para nada.
Incluso aprovechando el día que estábamos amarrados en Livorno salí a correr una hora por el muelle.
Aún con todo, reconozco que ha sido más una semana de descanso activo que una semana de preparación a unos 15 días del Triatlón de Tossa de Mar. Pero me ha ido muy bien a nivel mental.
He tenido la suerte de no haber cogido peso, por lo que mantengo mis 89-90 kg.
Una vez finalizado, me ha costado volver a sentirme físicamente tan bien como cuando partimos pero hoy miércoles, realizando carrera continua, he empezado a tener muy buenas sensaciones.
Y para finalizar, os muestro esta foto tomada desde el puerto de Villefranche, situado entre Monaco y Niza, donde amarramos el primer día.
Hacía tiempo que planeábamos hacerlo, pero no habíamos tenido la oportunidad hasta ahora. Además, nos lo recomendaron mucho por Aleix, y la verdad es que se lo ha pasado muy bien.
Ha sido una semana de mucho relax, aunque no total, ya que el barco disponía de gimnasio en el que pude entrenar un poco la carrera continua en la cinta y algo de bicicleta en la estática. La natación sí que la tuve que abandonar ya que el tamaño de las piscinas era demasiado poco para nada.
Incluso aprovechando el día que estábamos amarrados en Livorno salí a correr una hora por el muelle.
Aún con todo, reconozco que ha sido más una semana de descanso activo que una semana de preparación a unos 15 días del Triatlón de Tossa de Mar. Pero me ha ido muy bien a nivel mental.
He tenido la suerte de no haber cogido peso, por lo que mantengo mis 89-90 kg.
Una vez finalizado, me ha costado volver a sentirme físicamente tan bien como cuando partimos pero hoy miércoles, realizando carrera continua, he empezado a tener muy buenas sensaciones.
Y para finalizar, os muestro esta foto tomada desde el puerto de Villefranche, situado entre Monaco y Niza, donde amarramos el primer día.
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